Me lo dijo un pajarito

Imagen tomada de http://www.educatico.ed.cr

En distintos medios, y de diferentes maneras, se ha venido tratando el tema de las redes sociales como fuentes de información. Las discusiones, casi siempre, versan sobre la credibilidad que se les debe brindar o no a estas herramientas, y por lo general se centran en las dos más populares en estos días: Facebook y Twitter. En términos muy generales, las opiniones se agrupan en dos grupos: quienes tienden a menospreciar las redes como informantes confiables y los que quieren verlas como una muestra de un proceso democrático en la generación y acceso a la información.

La semana pasada, Ciro Gómez Leyva, en su columna La historia en breve, documentaba la psicosis vivida en Tamaulipas a partir de unos mensajes publicados en Twitter y Facebook. El texto (titulado “Twitter nos quiere matar de miedo”), cerraba así: “Cuando el periodismo muere, no queda más que la versión oficial. Y ahora el Twitter. Qué miedo”. Unas semanas antes, León Krauze publicó una colaboración titulada “La crisis de Twitter”, donde reflexionaba sobre la credibilidad y la falta de rigor de esta red social como medio de información. “Cuando un medio que pretende ser fuente de información pierde rigor, está destinado a la chatarra periodística […] en los últimos tiempos, la comunidad twittera en México ha coqueteado frecuentemente con ese abismo”, apuntaba. Los textos de ambos periodistas generaron reacciones varias entre los usuarios de las redes —entre las respuestas a Krauze, una de las más difundidas fue la de Eduardo Arcos, publicada en Alt1040 con el título “León Krauze y Twitter: viendo la paja en ojo ajeno…”.

Creo que el problema está en querer ver a Twitter como lo que no es. Y es que la red del pajarito no es, creo, un medio de información. No al menos lo que se pretende entender con el término. No es un periódico, no es un noticiero, no es un programa de radio. Sus usuarios no están obligados, más allá de la ética personal, a dar información legítima y fundamentada. Es como un gran mercado, donde entre los murmullos se pueden identificar chismes, ofertas, pregones, banalidades y, por supuesto, información valiosa. Para ejemplo de lo último, basta ver la función que esta herramienta ha jugado en crisis como las ocasionadas por los terremotos de Chile y Haití, la campaña del Voto Nulo o el movimiento Internet Necesario. Como escribiera el periodista José Soto en Dios Ameba: “Twitter es usado por […] personas que tienen ganas de documentarse, de reír o, simplemente, de pasar un rato de ocio”.

Twitter es tan maleable que no hay un documento que informe seriamente sobre el estado de la red social en México. Existe un estudio realizado por Mente Digital, donde se dice que hasta agosto de 2009 existían 32 mil cuentas relacionadas con México. Sin embargo, José Soto afirma que “es un trabajo vago y poco confiable. Se agradecería un comentario más explícito de los autores para argumentar el estudio”. En el documento tampoco se habla aspectos como los usos que los twitteros dan a la red ni si la consideran un medio “confiable” para obtener información.

En resumidas cuentas: el Twitter es de quien lo trabaja. O, dicho de otro modo, cada quien lo usa como se le da la gana y nadie está obligado a cumplir con ningún tipo de parámetro de calidad o rigor periodístico. Como apunté líneas arriba, la única medida válida es la del usuario. Nada más. Eso sí: si se sabe buscar, y si se aplican los filtros adecuados, puede ser una muy eficiente herramienta de información. Esto último me lo dijo un pajarito.

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4 comentarios en “Me lo dijo un pajarito

  1. Lei el articulo y justo comentaba con mis aguerridos companeros y archienemigos del yahoo que me parecia una incongruencia lo que hace el Titino Gomez Leyva.
    Llamar “resentidos sociales” a todos aquellos que no nos quedamos callados y que abiertamente senalamos los errores garrafales del gobierno federal, es una generalizacion absurda, ridicula y patetica.
    Ciro es inauditamente inconsecuente, sin duda es obvia la traicion que ha hecho a su ideologia… Tache para el.

    Saludos.

    1. El texto no busca crucificar a Ciro Gómez Leyva. Su labor como periodista ahí está y habla por sí sola, para bien o para mal. Sólo que creo que él, como tantos otros, no logran ver las redes sociales como lo que son: herramientas, no catecismos. Sólo eso.

      Gracias por comentar.

      TV

  2. A diferencia del lenguaje político, a veces cuando uno lanza mensajes de modo virtual no se ven ni se definen del todo a veces, mejor dicho comúnmente no se traduce una mirada, un sentido o en el parafraseo general se desvía lo que quiere decirse bien y a veces entre redes y marañas acaba uno en enredos y con demasiados signos de exclamación. Yo ultimamente dejé de usar el msn y cada vez me aparezco menos para interrelacionarme virtualmente.

    el Twitteo o los sms no son propiamente joyas de la narrativa ni se pueden comparar con la literatura de por si ya escasa de ávidos lectores.

    Confieso que yo sufro de congestion tecnológica
    auch¡ estoy out¡

    1. El problema, estimada señorita Jo, está en querer tomar esos mensajes como verdad divina. O quererlos desprestigiar nomás porque no dicen lo que no quiere que digan, o como uno quiere que lo digan.

      ¿Ya están los bocadillos?

      TV

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