Ya viene El Santos contra la Tetona Mendoza, ya casi…
Interrumpimos nuestra abulia en el galano arte de postear para compartirles el tráiler oficial de la tan esperada película El Santos contra la Tetona Mendoza, creación que emergió de las mentes retorcidas, irreverentes, pervertidas, cochinas, impertinentes y quién sabe cuántos calificativos más les han colgado, de JIS y Trino. Con el puro tráiler ya nos reímos un buen. Y por eso se los trajimos.
Ahora bien, si no saben quién es El Santos ni la Tetona Mendoza, ni han oído hablar nunca de los Zombies de Sahuayo, y mucho menos de los tales JIS y Trino, entonces mejor vayan, viajen, lean, conozcan del mundo y de la vida… y luego regresen.
Meterse a la cama en el nombre de Dios
¿Le gusta ir a misa, rezar el rosario y, despuecito, echarse un palito?
¿Aburrido de la tradicional postura del misionero?
¿Quiere explorar nuevas formas de darle candela a su mujer, pero el Catecismo no le da muchas pistas?
¿Tiene ganas de hablarle de cerca al micrófono de su marido, pero no tiene idea de cómo se hace?
¿Se le antojó ver una película porno-dormirse, pero tiene miedo de irse al Infierno?
¡No tema más!
Pensando en las necesidades calenturientas de su grey, un portal cristiano de Brasil ha decidido poner al servicio de la comunidad películas XXX cristianas. O sea, películas en las que se folla como Dios manda, literalmente.
Pero no vayan ustedes a pensar que es nomás darle gusto a la carne. Los materiales que se pondrán a disposición de los feligreses deben cumplir algunos requisitos: las parejas deben ser actores casados según la ley de Dios, las escenas no deben contener “acciones denigrantes” y el lenguaje que se use en ellas debe estar “basado en el amor”, lo que quiera que esto signifique.
Al ser entre casados, los temas de las cintas no deben tener como argumento el adulterio. Eso sí, dan libertad a las parejas para que se expresen como les vaya dictando el placer, siempre y cuando el lenguaje, se reitra, esté “basado en el amor”. (O sea: se vale decir, gemir, gritar cosas como “¡Oh, Dios mío!” pero no “¡Métemela hasta lo más profundo de las entrañas, animal!”)
Así que ya lo saben: cómprense ya su película Porno Cristiana y váyanse a coger como Dios manda. De entrada, uno de los títulos más solicitados es A Dios rogando y con el mazo dándote, disponible en 3-D.
Y como nunca faltan aquellos que no nos creen, pues aquí la evidencia de que es cierto lo que les contamos.
Camino a casa
______________ va camino a casa. Ya casi llega. Sólo tiene que estacionar la camioneta donde le dijeron que lo hiciera. Nada más. Una tarea fácil. Sólo tiene que hacer eso. Y entonces podrá irse a casa.
Maneja a una velocidad moderada. No rebasa el límite. No puede: si llegara a cometer una infracción, una sola, todo podría irse al carajo. Y cuando piensa en todo, es todo: sabe que la muerte está ahí, a la vuelta de la esquina, donde también está la cárcel, que es otra manera de morir, pero más lenta. Por eso obedece las reglas: maneja a una velocidad prudente, se detiene en los altos. Respeta, incluso, los pasos de cebra. No importa que no haya peatones. La cosa es respetar.
Saca un cigarro —¿de qué marca? ¿rojo o blanco? ¿mentolado? ¿con o sin filtro?— y lo prende —¿con encendedor? ¿cerillos? ¿el encendedor de la camioneta?— y le da un par de caladas profundas. Mira por el espejo retrovisor y lo único que ve son bultos: cuerpos sin vida que se amontonan en la camioneta hasta llegar al techo. Cuerpos desnudos que no sienten el frío, porque ellos mismos están más fríos que el ambiente en esta hora temprana de noviembre. No sabe quiénes son. No sabe qué hicieron. No sabe por qué están muertos. Él sólo hace lo que le dijeron y para lo que le pagaron: “Lleva esta camioneta a los Arcos del Milenio”. Y él va con esa idea fija: estacionarla ahí donde le dijeron que lo hiciera. Y después de hacerlo, ______________ podrá irse a casa.
Ahora enciende el estéreo de la camioneta. Piensa que ____________ y ____________ lo tienen más fácil: su camioneta tiene una cabina aislada de la caja de carga. La suya no: va rodeado de muertos. De cuerpos desnudos y sin vida que no tienen nada que contar. Y con lo que le gusta platicar. Le sube al volumen a la música —¿norteña? ¿rock? ¿banda? ¿vallenato? ¿cumbia villera? ¿jazz? ¿blues? ¿ranchera? ¿pop?— e incluso se da el lujo de cantar unas cuantas líneas. Luego se carcajea. Luego se calla de pronto. Recuerda que no puede darse el lujo de llamar la atención porque todo se puede joder en apenas un instante.
El Sol sube lentamente en el horizonte. Dicen que Tonalá es el lugar por donde sale el Sol, y debe serlo: desde el puente Atirantado puede ver, allá lejos, cómo poco a poco va ganando altura el Astro Rey (ah, qué cagado se oye eso, se dice). El Sol vuelve a salir, al menos para él. No así para los cuerpos inertes que van amontonados en la camioneta. “Lástima por ellos, ya les tocaba”, piensa. —¿Les tocaba? ¿Por qué? ¿Quién decidió? ¿Por qué ellos? ¿Sólo por estar en el lugar equivocado? ¿Quién decide quién vive y quién muere?—. Lo bueno es que a él todavía no le toca. Y por eso, porque no le toca, lo único que _____________ quiere es regresar a casa —¿lo esperan? ¿Es casado? ¿Tiene hijos? ¿Puede besarlos antes de que vayan a la escuela? ¿O cuando regresan? ¿Les dice “pórtense bien”? ¿Les compra regalos por Navidad?
______________ llega a su destino. Apaga el estéreo, ve por el retrovisor. Un último vistazo al amasijo de cuerpos que pueblan la camioneta. Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo. Ninguna vida. No hay pasado, mucho menos futuro. Sólo cuerpos muertos que llenan el ambiente. ______________ no lo sabe, pero la muerte le viene llenando desde hace rato los pulmones. Se le metió en cada toque que le dio al cigarro. Se le quedó grabada en los ojos e impregnada en los labios y en el pelo y en las manos que sujetaban el volante. La muerte está en la camioneta, pero también en ______________, que la llevará a su casa y la sentará en su mesa y la acostará en su cama y cogerá a su esposa y besará a sus hijos y lo acompañará cada minuto de su vida, sea ésta larga o corta.
Una vida muerta.
Pero eso a ______________, francamente, le vale madre. Él lo que quiere es llegar a casa. Y va camino a ella.
Texto publicado en Nuestra Aparente Rendición
¿Qué mide el Licenciado?
Raúl Padilla López, protohombre de la cultura y las artes en Jalisco, México y el Mundo, fue captado en esta bonita imagen.
Y nosotros nos preguntamos: ¿qué está midiendo el licenciado?
A) El tamaño del copete de Enrique Peña Nieto, que el sábado pasado fue a cagarla sobernamente a la Feria de Padillín.
B) El impacto de la protesta en su contra, realizada durante el homenaje a Guillermo Sheridan.
C) Pone la muestra de que el tamaño no importa y revela el calibre de su pistola.
Un homenaje al pastor
¿Quién de los que visitan este espacio no ha disfrutado de esa joya de la gastronomía llamada tacos al pastor? Una buena ración de carne servida en sendas y grasosas tortillas, conjunto al que luego se le agrega cilantro y cebolla y salsa y guacamole y un trocito de piña y… bueno, ya saben de qué estamos hablando.
Traemos este paréntesis culinario a colación porque nos encontramos esta lona en un punto extraviado de la ciudad y nos preguntamos: ¿cómo es un homenaje al pastor?
En virtud el homenajeado, suponemos que además de haber homenaje al pastor va a haber también una buena ración de labio y lengua y buche.
¿Que no saben quién es el susodicho, esa ilustre figura que aparece en la lona? Bueno, para que se den una idea de quién es pueden darle un clic a este enlace, o en este otro o incluso en este.
La venganza del burro
Ya en más de una ocasión –denle clic aquí para ver dos ejemplos– hemos dado cuenta de hombres que, no pudiendo contener los más radicales impulsos y deseos de su bajo vientre, han tenido que aplicar al pie de la letra el viejo y conocido refrán aquel de que “con que tenga hoyo, aunque sea de pollo” –o de vaca o de calamar o de lo que sea. Y bueno, con la idea de que la próxima vez sean tres ejemplos y no dos, pues ahora damos cuenta de este nuevo caso. Dice más o menos así:
Un hombre andaba caliente. Y ya saben que cuando uno hombre anda caliente tiene muchas opciones, entre ellas tomar el teléfono y contratar los servicios de alguna prostituta. Pues este hombre, a quien llamaremos Sunday Moyo –inserte su risa aquí–, contrató por 20 dólares a una mujer en un bar y, ya en su casa, comenzó a desfogar todos lúbricos deseos. Muchos deben haber sido los deseos, ya que lo sumieron en una concentración tal que no se dio cuenta de que algo estaba muy raro.
Los que sí se dieron cuenta fueron los policías, que al hacer su rondín habitual vieron con asombro a un hombre –Moyo– follando apasionadamente… con un burro. No fue lo único que les llamó la atención: el burro estaba, además, atado. (Al parecer, el señor Moyo disfrutaba ampliamente del sadomasoquismo.)
Como siempre ocurre en estos casos, lo más divertido son los intentos de los calenturientos trantado de explicar sus actos:
“No sé qué ocurrió, ni cómo esta se convirtió en burro [...] Creo que también soy un burro. No sé lo que ocurrió cuando me fui del bar, pero estoy realmente enamorado del burro.”
Todo esto ocurrió en Zimbaue. Y entonces, todo comienza a cobrar sentido: la última vez que escribimos sobre ese país en este espacio, fue porque las mujeres estaban violando hombres. Ahora entendemos: las muchachas andan todas alborotadas porque los hombres están follando con –y no como– burros.
Al final del día, el señor Sunday debió respirar aliviado: gracias a la intervención policiaca, no llegó el penoso momento en que el burro se volteara y, con sus consabidos atributos, le dijera: “Bien. Ahora me toca a mí…”
Que nos gobiernen las putas…
Al momento de empezar a escribir esto, todavía es 15 de octubre. A lo largo del día tuvieron lugar diferentes protestas, convocadas por el movimiento World Revolution. La idea era reunirse para manifestarse en contra del sistema económico, los sistemas de gobierno y, en el caso de México, por toda una serie de exigencias sociales que han quedado en segundo término para la clase política.
En Guadalajara, México, tan de moda ahora por los Juegos Panamericanos, también hubo indignados. La cita fue en el parque Revolución, también llamado Parque Rojo, y la cosa tuvo de todo: el rostro de Guy Fawkes replicado en cientos de máscaras, pancartas de cartulinas, máscaras de Vicente Fox, la presencia del Abuelo Araña (célebre por, en una protesta, haber trepado los muros del Palacio de Gobierno), músicos, una bailarina de bellydance, la transformación de los muros de la estación Juárez en una especie de muro de los lamentos, una asamblea callejera… en fin. Muchas cosas.
Y aunque nos gustan mucho las palabras, en este espacio creemos que una imagen (o muchas) dice más que mil palabras. Así que aquí les dejamos esta galería (denle clic en la foto).






